Diviac y fiscalía en inminente operativo contra el exgeneral del Aire y sus secuaces investigados en compra de un Boeing chatarra de $3’750,000 destinado transportar infectados del Covid-19:

Allanarían más de 5 inmuebles de implicados en el faenón.

Se trata de altos mandos de la Fuerza Aérea del Perú comprometidos en un vergonzoso contrato para adquirir un avión de 30 años que costó $3’750,000 destinado –dizque– a “transportar enfermos de Covid”.

Hace un año y seis meses -Set 2020 un grupo de generales corruptos enquistado en la FAP compraron un Boeing de segunda mano que está en un botadero en Tucson y sin turbina destinado para transportar civiles enfermos del Covid-19 y, 198 mil muertos después, el 737-300, que debió llegar en septiembre del 2020, sigue sin aterrizar en el Jorge Chávez.

Los motores están siendo reparados en Miami, el resto de la nave está en Tucson y los 3’750,000 dólares que desembolsó la FAP cuando firmó el contrato (julio 2020) están congelados en una cuenta corriente del banco Wells Fargo, en Estados Unidos.

Seguir la estela del dinero apunta a “D&S Aviation Inc.”, la empresa de Florida (EE.UU.) que fue inscrita en el registro de proveedores del ejército un mes antes de la adjudicación con un documento que sería fraguado.

El año pasado se otorgó presupuestos complementarios a la Fuerza Aérea del Perú para la compra de dos aeronaves Boeing de segunda mano. El primero, un B-737-300 para transporte de pasajeros, y el segundo avión, Boeing 737-400, destinado para el transporte de carga; aviones que supuestamente serviría para transportar enfermos del COVID-19.

El proceso de compra del B-737-300 de segunda mano (RES-PROC-20-2020-CE2-FAP/GRUP8-1) iniciado por el usuario (Grupo Aéreo Nro. 8), encargado de hacer el estudio del mercado y luego entregado al Comité encargado del proceso, realizó un trabajo transparente.

El comité designado le expuso al Alto Mando en las instalaciones de la Dirección de Logística (DIGLO) el estudio de mercado y descartó, por orden del Alto Mando, las propuestas “no conversadas” (se adjunta propuesta AFG de tres aviones, presentada el 20-03-20); y ya como parte del proceso y por arte de magia, optaron por elegir a un “POSTOR UNICO” quien se adjudicó el proceso por el monto de US$ 3,750,000.00, valor muy por encima del costo real de la aeronave.

En el mes de mayo del año pasado se otorgó la buena pro a la empresa D&S Aviation por el avión B-737-300 número de serie 24717, fabricado en 1990, el cual se encontraba en esos momentos en el país de Ucrania con problemas legales, casi imposible de solucionar (se adjunta articulo Defensa.com). El avión según las bases del proceso debió entregarse como máximo en 90 días después de la firma del contrato (Contrato Nro. 0159-CEME-GRUP8 del 22-06-2020). Nada de esto ha ocurrido, por el contrario, en vista que no iban a poder cumplir, irregular y delictivamente cambiaron de avión, es decir ahora el número de serie sería el 25032, y que hasta la fecha se han venido haciendo prorrogas por la entrega aduciendo la palabra mágica “por pandemia”. Han pasado más de 15 meses desde la firma del contrato y no pasa nada.

El trasfondo, es que la FAP ha entregado el 30% del valor de la aeronave, dinero que ya se distribuyó entre varios afortunados.

Con respecto a la compra del segundo avión Boeing 737-400, también se hicieron los mismos manejos “irregulares” para que gane un POSTOR UNICO, con el agravante que el avión adquirido había sufrido un accidente y los vendedores intentaron pasarlo por alto; pero personal técnico competente, detectó y se informó previa a la firma del contrato, y felizmente, quedo sin efecto la compra de un avión accidentado por el monto de US$ 10’400,000. Otro escándalo, pero que no llego a concretarse. Se ha perdido la oportunidad de contar con dos aeronaves que pueden haber contribuido con el transporte de vacunas o personal médico durante esta pandemia; pero intereses personales han hecho que se pierda casi un año, quizás pudiendo haberse salvado vidas en todo el tiempo perdido.

A pesar de todo ello, siguen apostando por los mismos vendedores, amigos o socios de quienes fueron y son parte del Alto Mando de la FAP. La empresa D&S, quien hasta el momento no entrega el primer avión B-737, sigue como un referente para los estudios de mercado; así como la empresa Integrated Engineering Services (IES) socio del Comandante General saliente, que ha incumplido en tiempo con la entrega de repuestos para el avión Lear Jet de la FAP.

Fuente del Ministerio Publico, señaló que es inminente la ubicación y captura de los implicados .

 

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